Los baños de Bosque consisten en caminar de forma consciente, conectar con la sensorialidad, practicar la escucha y la atención plena. Cuando paseamos por el bosque, observando, oyendo, oliendo, saboreando y tocando, sincronizamos nuestros ritmos con los de la naturaleza. El baño de bosque es como un puente entre la naturaleza y nuestra esencia.
A los beneficios que por sí mismos aporta el bosque, con sus sustancias, microorganismos y aire libre de contaminantes, les sumamos el poder del movimiento y de la atención. Son una práctica de bienestar que mejora la capacidad natural para adaptarse al cambio, de una manera más positiva y saludable, apoyando una mejor calidad de vida